La gravedad de las alergias alimentarias hace cundir el pánico por las intolerancias

La gravedad de las alergias alimentarias hace cundir el pánico por las intolerancias

Con el reciente fallecimiento de una niña de 5 años en el colegio tras comerse un helado han saltado las alarmas. Debido a esta fatídica noticia, los padres, y la sociedad en general, se muestra muy preocupada con las posibles reacciones que pueden provocar ciertos alimentos en las personas. Lamentablemente, debido a las consecuencias que ha tenido para esta niña, el tema de las alergias alimentarias ha pasado a estar muy de actualidad.

Cualquiera puede ponerse en situación y aterrarse pensando en que puede pasarle a alguien cercano, incluso a uno mismo, algo tan terrible como a esta niña por ingerir algún alimento. Se está hablando mucho de intolerancias y alergias alimenticias en los últimos días a raíz de esto, pero antes de nada debemos advertir que es un error pensar que una intolerancia y una alergia es lo mismo, porque no lo es ni tiene los mismos efectos ni los mismos riesgos en quienes las padecen.

Buena parte de culpa de este error a la hora de confundir intolerancia y alergia la tienen los medios de comunicación. Como bien indican los especialistas en la materia, antes de escribir noticias y alarmar en demasía a la sociedad deberían informarse mejor para no confundir a la gente y contribuir a extender ideas erróneas. Como bien puede leerse en los comentarios de estas noticias que hablar de la intolerancia alimenticia como motivo del fallecimiento de esta niña, así como si hablamos con cualquier médico, una intolerancia, que no tiene los mismos efectos que una alergia alimentaria, no puede provocar la muerte como sí puede hacerlo una alergia. Los titulares, así como las noticias, pueden llegar a ser muy tendenciosos y faltos de información rigurosa, no se puede equiparar intolerancia y alergia alimentaria, hay muchas personas que son intolerantes a alimentos y que no corren ningún riesgo de morir por asfixia, es por ello que no podemos permitir que los medios de comunicación hagan cundir el pánico por la falta de rigurosidad a la hora de escribir sus noticias. Como indica el Farmacéutico Ramón Ventura desde Barcelona, han podido observar un aumento considerable de la demanda de test de intolerancia alimentaria en su Farmacia, muy posiblemente, según su opinión, motivada por esta alarma social que se ha creado.

Alergia e intolerancia no es lo mismo

Una intolerancia alimentaria es una reacción del cuerpo a ciertos alimentos, aparecen por alteraciones metabólicas que le impiden al intestino que asimile ciertos nutrientes, lo que puede llevar a diarreas o cólicos. Por su parte las alergias están motivadas por alteraciones del sistema inmunológico que reacciona frente a alimentos provocando tanto problemas digestivos, como respiratorios y cutáneos, pudiendo llegar a provocar anafilaxia (dificultad para respirar, mareo, incluso pérdida de conciencia) que puede llegar a poner en peligro la vida del afectado si no es atendido rápidamente. Intolerancia y alergia se suelen confundir porque las medidas de prevención son las mismas, evitar consumir el alimento que lo provoca, pero las consecuencias de tomarlo son diferentes. Los intolerantes pueden consumir pequeñas cantidades del alimento sin riesgo por su vida, pueden llegar a tener daños crónicos pero no ver peligrar su vida, mientras que un alérgico a un alimento debe evitarlo totalmente, así como los productos que puedan contener trazas de dicho ingrediente.

La presidenta de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) sostiene que es necesario que los centros educativos estén informados de los casos de intolerancia y alergias con los que cuentan en su cuidado, que estén informados de las medidas a seguir en cuanto a su alimentación, así como de las consecuencias de la ingesta accidental. Desde SEICAP se insiste en la importancia de que los centros tengan protocolos de prevención y actuación frente a situaciones de emergencia, “es vital un diagnóstico temprano de la anafilaxia y por tanto un uso precoz de la adrenalina que permite salvar esas vidas”.

Desde diferentes asociaciones se intenta concienciar a la sociedad de la gravedad de las alergias alimentarias, es por ello que se reclama una mayor formación del personal en centros educativos, así como la presencia de personal de enfermería y a ser posible de un médico en plantilla, como así sucede en muchas empresas.

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