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Cuerda náutica, la clásica en tu embarcación. ¡Cuerdas a bordo!

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¿Necesitas cuerda náutica para maniobrar, fondear o amarrar tu embarcación de recreo y no sabes cuál elegir? Si quieres descubrir un poco más respecto a la cuerda náutica, cuáles son los materiales con los que se fabrica y para qué se usa en una embarcación, te enseñamos todo lo que necesitas saber. También te damos las mejores recomendaciones para que elijas la mejor cuerda según su uso. 

En el mercado náutico existen muchos tipos de cuerdas de diferentes materiales que puedes utilizar en tu embarcación. Muchas veces sabes qué tipo de cuerda usar, pero no conoces su función. Hay que conocer los distintos materiales de las cuerdas para saber cuáles son los más adecuados. En este post te contamos cuáles son las cuerdas perfectas para cada uso. Atento marinero, comenzamos. 

¿Qué es la cuerda náutica?

Desde Cuerdas Valero, especialistas en cordelería con 20 años de experiencia en la elaboración y suministro para España de todo tipo de cordelería, como por ejemplo, cuerda náutica, nos explican que la cuerda náutica es un elemento crucial en la navegación porque sirve de gran ayuda para las diferentes tareas que se hacen en una embarcación, como por ejemplo, fondear y amarrar. 

La cuerda náutica también se conoce como: cabo, soga, driza, amarra y estacha. Estos diferentes nombres se utilizan dependiendo de la región o del país para referirse a la cuerda náutica, aunque pueden existir algunos matices respecto a su uso específico.

¿Cuáles son sus usos en una embarcación de recreo?

Entre los diferentes usos que le puedes dar a una cuerda náutica, los más habituales son:

  • Amarre. Los cabos náuticos se usan para amarrar la embarcación en el muelle o en el puerto. Para ello, se emplean el tipo de cuerdas de mayor resistencia con un diámetro más ancho. A este tipo de cuerdas náuticas se le conoce como cabos de amarre. 
  • Maniobra: La cuerda náutica también se utiliza para realizar diferentes maniobras en un barco, como por ejemplo, ajustar la posición del timón, subir o bajar las velas y fijar la embarcación a una boya. 
  • Fondeo. Otro de los usos de la cuerda náutica es el fondeo, cuando se utiliza el ancla para mantener la embarcación en una posición fija. 
  • Asegurar la carga a bordo. Las cuerdas sirven para sujetar la carga a bordo en una posición estable y evitar que se mueva, sobre todo cuando las condiciones del mar no son favorables. 
  • Para la seguridad. También hay otros tipos de cabos náuticos que forman parte de la seguridad del barco. Se usan como fijación, para lanzar el aro salvavidas, para crear una línea de vida y como sujeción para evitar caídas a bordo.

Cuerda náutica, la clásica a bordo de tu embarcación

Las cuerdas náuticas se pueden fabricar de distintas maneras en función de su uso y de las propiedades que deben presentar. Existen dos tipos de cuerda náutica según la forma de fabricación, son la trenzada y la cuerda retorcida. 

Para fabricar las cuerdas trenzadas primero se entrelazan las fibras individuales como cordones. Después, se trenzan estos cordones en dirección contraria, se pueden llegar a trenzar entre 3 y 12 cordones. Los hilos individuales se retuercen con gran fuerza y esto le confiere a la cuerda unas características específicas. 

Dentro del tipo de cuerdas trenzadas están los cabos de alma trenzada. Para el trenzado del alma se usan entre 8 y 16 hilos, dependiendo del material que se elija. Para la trenza exterior se utilizan entre 12 y 32 hilos. Este tipo de cabos se usan habitualmente en la jarcia de maniobra de velas en los barcos de crucero. Su propiedad más importante es la capacidad de empalme.

En la fabricación de las cuerdas de náutica, cuando los hilos están muy retorcidos, el resultado son cuerdas inflexibles y muy duras. Mientras que con hilos poco retorcidos se consiguen cuerdas blandas y flexibles. Estos dos tipos de cuerda, la retorcida y la trenzada, se pueden rematar con una especie de funda trenzada cuya función es la protección del núcleo interno de la cuerda.

Tipos de cuerda náutica

Las propiedades de las cuerdas náuticas no son solo en función de cómo se fabrican, sino que también están determinadas por el tipo de material que se utiliza para fabricarlas. La combinación del modo de fabricación y el material utilizado es lo que determina el comportamiento de las cuerdas, como por ejemplo, su durabilidad, su flexibilidad y su rigidez. 

Cabos o cuerdas náuticas de polipropileno

En las embarcaciones, una de las propiedades fundamentales de una cuerda es si flota o no. El polipropileno es un material que flota. Además, cuenta con otras características ventajosas como su resistencia a la abrasión, a los rayos solares y a la intemperie. Debido a estas propiedades óptimas hay cabos de polipropileno que cumplen las funciones de líneas de rescate y de remolque. Un ejemplo es la línea naranja donde está sujetado el cinturón salvavidas en la popa de la embarcación. Cuando se tiene que rescatar a una persona es vital que la cuerda cuando se lanza flote. Tienen colores brillantes y muy llamativos precisamente por esta función como línea de rescate.

Los cabos de polipropileno se usan para otras tareas como el amarre, debido a que son cuerdas muy resistentes y flotantes. 

Cuerda náutica de nylon o poliamida

Este tipo de cuerda náutica de poliamida no es la más recomendada para la navegación porque su resistencia se reduce mucho con el efecto del agua. Una cuerda de poliamida en contacto con el agua absorbe gran cantidad de humedad en su estructura. Esto hace que su resistencia disminuya mucho. Como la cuerda aumenta su peso un 6%, la resistencia se reduce casi un tercio. Por este motivo, las cuerdas de poliamida no son las más adecuadas para una embarcación. Las cuerdas realizadas en este material se usan básicamente como cuerdas de anclaje y de amarre. 

Otra característica de las cuerdas de poliamida es que son muy elásticas, aunque con el paso del tiempo se endurecen y no son resistentes a la radiación ultravioleta.  Los cabos náuticos de poliamida son muy resistentes y soportan mucho peso sin romperse. Como tienen una gran densidad, cuando se hunden en el agua, se empapan completamente. 

Estas cuerdas de poliamida también se usan como cabos finos que atan las banderas de la embarcación. El nylon es un material que en contacto con el agua del mar también se endurece, pero después de un secado adecuado, su capacidad de carga alcanza los niveles del principio. 

Cuerda náutica de polietileno

El polietileno es un material que se caracteriza por ser muy resistente, sólido y, además, flota. Para que te hagas una idea, este tipo de cuerda náutica es 8 veces más fuerte que una cuerda de acero, a pesar de ser mucho más ligera. Se muestra impasible ante los efectos del agua, que no le afectan. También son resistentes a los productos químicos. Su poca elasticidad las convierte en cuerdas perfectas para embarcaciones pequeñas y yates de competición. Tienen un inconveniente, que cuando se anudan pierden mucha fuerza.

Cuerdas de poliéster

El poliéster es un material muy usado en la fabricación de cuerdas o cabos náuticos. Las cuerdas náuticas de poliéster tienen la desventaja de que no flotan y que al frotarse con superficies duras se dañan muy fácilmente, pero son muy fuertes y presentan gran resistencia frente a los rayos UV. Debido a estas propiedades, los cabos de poliéster se usan para múltiples funciones dentro de una embarcación de recreo, desde cabos de amarre, hasta drizas y escotas.

Las driza de un barco es el cabo o cable que se usa para izar la vela. Las escotas son los cabos que se utilizan para arriar, izar las velas de una embarcación y orientarlas en función del viento para controlar el avance. 

Las cuerdas de poliéster tienen más ventajas, como por ejemplo, son muy resistentes a la abrasión y cuando están mojadas siguen resultando muy suaves y flexibles. 

Cuerdas náuticas de sisal 

Para la fabricación de este tipo de cuerda náutica se usa la fibra de las hojas de la planta Agave sisalana, después se procesa para aumentar su resistencia ante la abrasión, los efectos de los rayos ultravioleta y ante el roce. 

Este material natural, al no ser tan resistente como otros sintéticos, por ejemplo, el poliéster, no se utiliza mucho en las aplicaciones náuticas. Solo se usa para fabricar algunos fondeos, amarres y redes. 

Terminamos con unos consejos sobre cómo elegir la cuerda náutica según su uso. Recuerda que para que las cuerdas náuticas duren más, es importante que las escojas en función de su uso. El mantenimiento de la cuerda náutica es fundamental. Debes lavar los cabos en agua dulce, que pasen el invierno en un lugar seco y los que quedan dentro de la embarcación, no los dejes en tensión. 

Las cuerdas de poliéster tienen una buena relación calidad precio, por eso es muy habitual que todos los cabos a bordo de las embarcaciones de recreo sean de este material. Por otro lado, tanto el polipropileno como el polietileno flotan, por ello son recomendables para el remolque, aunque tienen la desventaja de que son sensibles a los rayos ultravioleta. 

 

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