Nos encontramos en un momento de la Historia en el que es más necesario que nunca reducir el consumo energético de cada una de las viviendas. Es algo indispensable y que la Tierra demanda desde hace muchos años. Parece que ahora, después de muchos problemas y de que nos estamos dando cuenta de que esto es algo necesario y que, si no lo acometemos de manera inmediata, vamos a tener muchos más problemas de los que teníamos previstos en un principio. Eso ha hecho que empecemos a reaccionar. Y menos mal.
El cambio climático es imparable, y pese a los esfuerzos de muchos ciudadanos, las grandes potencias económicas mundiales no se han puesto de acuerdo por mejorar la situación climática con nuestro planeta. Prueba de ello es la noticia de que el permafrost, la capa de hielo permanentemente congelada del hemisferio norte, se está derritiendo.

Uno de los grandes problemas que preocupan a la gente con conciencia ambiental es el efecto que provocan los desechos producidos por el ser humano a nuestro planeta. Este problema más que evidente a nivel terrestre ha sido ignorado durante décadas en los océanos donde era más fácil ignorarlo al no convivir a diario con los desechos, es algo que nos ha resultado lejano, inexistente, pero que como siempre, el mar nos devuelve para recordarnos lo que estamos haciendo.

Estoy cansada de ver cómo por todo el planeta aparecen fantásticas mentes capaces de hacer milagros mientras que los que pueden hacer realidad dichos milagros se quedan de brazos cruzados. Lógicamente esos “milagros” no son tales, sino que es ciencia, bendita ciencia que lejos de fastidiar aún más lo que nos queda de planeta, puede ayudarlo a seguir adelante, tanto al ecosistema como a nosotros mismos
El cuidado del medio ambiente se ha convertido de un tiempo a esta parte en uno de los asuntos más relevantes y también más preocupantes ante los que se enfrenta la sociedad en su conjunto. La situación en muchos puntos de nuestra Tierra empieza a ser preocupante. La enorme contaminación que caracteriza el día a día en nuestro planeta ha terminado ya con bastantes especies animales, millones de plantas y también muchísimos ecosistemas. Los polos se deshacen poco a poco y la temperatura media cada día es más alta. Aunque parece el argumento de una película de Hollywood, no lo es. Es la realidad.
Si eres un enamorado de la naturaleza, si estás plenamente concienciado de la obligación que tenemos todos de preservar los recursos naturales que tenemos a nuestro alcance, no dejando que se desperdicien como cuando dejamos un grifo de agua abierto, cuando no reciclamos convenientemente algunos productos tan dañinos para la naturaleza como medicamentos, productos de limpieza, móviles, plásticos… cuando no paramos de elevar continuamente la contaminación del aire de las grandes ciudades, la contaminación por metales pesados presente en el agua de los ríos, mares u océanos, y deseas poner tu granito de arena para intentar solucionar los graves problemas medioambientales, a los que nuestro planeta se enfrenta, seguro que la carrera de ciencias ambientales es una buena opción para ti.
El coche es el vehículo por excelencia en prácticamente todo el mundo. La mayoría de los vehículos que se producen a lo largo y ancho del mundo son de este estilo. Su comodidad, la facilidad con la que se pueden aparcar y su relación entre el servicio que proporcionan y el coste al que los podemos adquirir hacen de la confianza que depositan en ellos millones de personas algo habitual. Y es que no hay vehículo en el mundo que sea más ideal tanto para una sola persona como para una familia.
El fútbol se ha convertido en un fenómeno de masas. Nos guste o no, hay pocos eventos en el mundo que puedan aglutinar la cantidad de gente que va a los estadios o ve los partidos por la televisión. Los datos del último Mundial de Rusia así lo certifican. La audiencia media de la selección española, en los 31 partidos disputados desde 1994 en los mundiales de fútbol, alcanza los 11,2 millones de espectadores y el 72,6% de cuota de pantalla, según el informe 'La Audiencia de los Mundiales de Fútbol', elaborado por Barlovento Comunicación en base a datos Kantar Media.
Este verano va a pasar a la historia por ser uno de los más calurosos en la última década, y no hay excusa posible, ya que el único motivo por el que esto sucede es por la contaminación global. Los aires acondicionados, la ausencia de labores de reciclaje en los hogares y en las empresas, y sobre todo una falta de políticas que fuercen el cambio son los motivos, entre otros, que nos están llevando a un verano realmente asfixiante en muchas partes de la península ibérica y en muchos otros países.
El cuidado del entorno en el que vivimos y el de nuestro planeta depende de un buen abanico de cuestiones. En la actualidad, dos son los factores en los que se viene trabajando con una mayor amplitud y que están siendo desarrollados por parte de todas las administraciones públicas: la reducción de la emisión de gases tóxicos a nuestra atmósfera y, por otro lado, en el aumento del número de personas y organizaciones que apuesten por el reciclaje. Son dos objetivos loables, compatibles y muy beneficiosos para nuestra Tierra.