Mediados de agosto y ya tenemos más de 1500 infectados diarios, el cómo evolucionará la pandemia es un misterio. Por un lado, hay quienes están seguros de que seguirá subiendo la curva hasta una segunda oleada en octubre y otros aseguran que ya estamos en la segunda oleada pero con mucha menor virulencia y más controlada que la primera por lo que todo pasará pronto y quedará en un mal suelo aunque, por supuesto, la precaución y el tema de las mascarillas van para largo. Por eso, y ante la incertidumbre sobre lo que pasará en pocas semanas, llevo desde principios de agosto pensando que hay que hacer algo especial para los niños.
Los niños, tan activos por regla general, están atados de pies y manos encerrados entre cuatro paredes. Algunos de ellos tienen suerte, y disponen de terrazas o jardines en casas unifamiliares, la mayoría vive en pequeños pisos y solo tienen acceso a un limitado balcón, y los más desafortunados solo tienen ventanas para poder sacar la cabeza y respirar aire puro. Así, aunque la realidad es que todos, adultos y niños, hemos notado este confinamiento al que nos hemos visto sometidos por el Covid-19 y el Estado de Alarma decretado por el Gobierno, los pequeños son los que menos entienden y más lo sufren.
Si bien es verdad que toda reforma conlleva su inversión, dependiendo de tiempo y de los beneficios que pueda traerte esa reforma podríamos llegar a amortizar la inversión en cuestión de dos o tres años y luego empezar a ahorrar poco a poco todo aquello que ya no gastas. Si a eso le sumamos todo lo que una familia puede aportar al medioambiente si convierte su casa e un espacio para vivir eficiente, las ventajas son muchas, aunque lógicamente hay que estar dispuestos a llevar a cabo ese cambio.
Cuando dentro de una familia alguno de sus miembros plantea la posibilidad de adoptar una mascota, concretamente un perro, se debe tener en cuenta siempre antes de tomar una decisión una serie de diversos aspectos a considerar, sin olvidar y teniendo siempre como premisa principal y más importante la búsqueda del bienestar de la mascota.
Una de las ciudades europeas que tiene más visitas turísticas es Barcelona. En la capital catalana se pueden hacer muchas cosas, incluyendo una oferta de diversión y ocio para toda la familia. Hablamos de una ciudad que tiene montaña cerca y que está a las orillas del Mediterráneo. A nivel cultural todos sabemos el amplio catálogo que dispone, en una ciudad que desde los romanos ha ido absorbiendo culturas y que tiene a Antonio Gaudi como representante.  Los más pequeños pueden disfrutar de emociones en sus parques de atracciones, acuarios, etc. El aburrimiento en Barcelona es complicado, sin duda.  
Las calderas de pellets, son las más fáciles y rápidas de colocar, compactas, con una alimentación sencilla,  y se suelen usar en viviendas unifamiliares y en edificios grandes. La alimentación con pellets suele ser por aspiración. La caldera se coloca en el lugar óptimo considerando la chimenea, y los pellets son succionados por un sistema de aspiración con dos mangueras. La cámara de combustión suele ser pequeña y compacta, ya que los pellets arden mejor amontonados y en espacios compactos. La eliminación de la ceniza es sencilla, ya que este combustible genera poca ceniza.
El turismo rural ha pasado a ser una alternativa de lo más atractiva a los típicos destinos de sol y plata. Lo que hace es fomentar una experiencia donde la naturaleza y el entorno son las estrellas. Los turistas que eligen esta clase de turismo lo que quieren es huir de las aglomeraciones, disfrutar de un verano tranquilo y un paisaje de esos que no se olvidan. Curiosamente, cerca de la mitad de los ecoturistas eligen casas aisladas que tengan elementos como una piscina o barbacoa.