Un absceso dental se refiere a la acumulación de pus causada por una infección bacteriana. Se puede producir en diferentes regiones del diente y por distintos motivos. Hay dos tipos: el periapical, que se produce en la punta de la raíz, y los abscesos periodontales, que se produce en las encías, al lado de la raíz del diente. En general, se puede decir que se producen como resultado de caries dentales no tratadas, una lesión o un arreglo dental anterior.