Son todavía muchas las cosas que tenemos que implementar para conseguir un mundo que sea mejor que el que tenemos a día de hoy. Es cierto que hemos mejorado, de un tiempo a esta parte, en muchas cosas y que eso es motivo de orgullo. Nadie dice que no. Pero está claro que todavía tenemos mucho margen de mejora, un margen de mejora que tenemos que implementar y que tenemos que llevar a cabo cuanto antes. Es una emergencia mundial que, por ejemplo, empecemos a pensar todos y todas mucho más en lo que tiene que ver con el medio ambiente si queremos que dentro de un siglo nuestros predecesores disfruten de la Tierra.  
Por suerte, parece que todo lo que tiene que ver con sostenibilidad, medio ambiente y reducción de la contaminación va calando entre los ciudadanos y ciudadanas de este mundo. No cabe la menor duda de que la situación crítica en la que se encuentra nuestra Tierra ha tenido mucho que ver en todo esto. Y es que, si no empezamos a aportar cada uno nuestro granito de arena, será imposible que tengamos la más mínima posibilidad de mejorar en lo que tiene que ver con nuestras emisiones a la atmósfera, entre otros asuntos. Al menos, hemos dado un primer paso: ser conscientes de lo que estamos provocando.
El mundo se ha convertido, de un tiempo a esta parte, en un lugar bastante peligroso. Y no lo decimos a causa de la infinidad de personajes peligrosos que lo pueblan y que manejan los gobiernos de muchos de los países más poderosos del mundo. Existe otro tipo de problemas que rodean a esta vida y que están relacionados con el ambiente en el que vivimos las personas, un ambiente que es cada vez más problemático a causa de la existencia de altos niveles de contaminación y una gran cantidad de aparatos electrónicos cuyas ondas emitidas son de lo más dañinas para nuestro cuerpo.
Nos encontramos en un momento de la Historia en el que es más necesario que nunca reducir el consumo energético de cada una de las viviendas. Es algo indispensable y que la Tierra demanda desde hace muchos años. Parece que ahora, después de muchos problemas y de que nos estamos dando cuenta de que esto es algo necesario y que, si no lo acometemos de manera inmediata, vamos a tener muchos más problemas de los que teníamos previstos en un principio. Eso ha hecho que empecemos a reaccionar. Y menos mal.