El mundo se ha convertido, de un tiempo a esta parte, en un lugar bastante peligroso. Y no lo decimos a causa de la infinidad de personajes peligrosos que lo pueblan y que manejan los gobiernos de muchos de los países más poderosos del mundo. Existe otro tipo de problemas que rodean a esta vida y que están relacionados con el ambiente en el que vivimos las personas, un ambiente que es cada vez más problemático a causa de la existencia de altos niveles de contaminación y una gran cantidad de aparatos electrónicos cuyas ondas emitidas son de lo más dañinas para nuestro cuerpo.
Nos encontramos en un momento de la Historia en el que es más necesario que nunca reducir el consumo energético de cada una de las viviendas. Es algo indispensable y que la Tierra demanda desde hace muchos años. Parece que ahora, después de muchos problemas y de que nos estamos dando cuenta de que esto es algo necesario y que, si no lo acometemos de manera inmediata, vamos a tener muchos más problemas de los que teníamos previstos en un principio. Eso ha hecho que empecemos a reaccionar. Y menos mal.
Si bien es verdad que toda reforma conlleva su inversión, dependiendo de tiempo y de los beneficios que pueda traerte esa reforma podríamos llegar a amortizar la inversión en cuestión de dos o tres años y luego empezar a ahorrar poco a poco todo aquello que ya no gastas. Si a eso le sumamos todo lo que una familia puede aportar al medioambiente si convierte su casa e un espacio para vivir eficiente, las ventajas son muchas, aunque lógicamente hay que estar dispuestos a llevar a cabo ese cambio.