La semana pasada descubrí que hay veterinarios especialistas en terapias alternativas para animales que ofrecen servicios de acupuntura, fitoterapia, ejercicios terapéuticos, tuina y mucho más. De hecho, tuve que buscar en San Google qué era “tuina”, porque no tenía ni idea, y después de descubrirlo me asombré, momentáneamente, de todo lo que podemos hacer por nuestros animales.  ¿Y sabéis por qué he dicho “momentáneamente”? Pues porque acto seguido he recordado todo lo que nos dan estos animales y me he dicho a mí misma que se merecen eso, y mucho más.
El cambio climático es imparable, y pese a los esfuerzos de muchos ciudadanos, las grandes potencias económicas mundiales no se han puesto de acuerdo por mejorar la situación climática con nuestro planeta. Prueba de ello es la noticia de que el permafrost, la capa de hielo permanentemente congelada del hemisferio norte, se está derritiendo.
Hablar de salud es hacerlo de una buena nómina de asuntos que, en muchas ocasiones, no tienen nada que ver unos con otros. Tener problemas de salud puede llevar asociado desde un cáncer hasta una torcedura de tobillo. Es evidente que este es un campo muy amplio y que no siempre reviste de la misma gravedad. Sin embargo, hay que tener en cuenta que todo es importante y que no hay que priorizar unas cosas sobre otras, sino tratar de conseguir estar bien en todos los sentidos.
Con el reciente fallecimiento de una niña de 5 años en el colegio tras comerse un helado han saltado las alarmas. Debido a esta fatídica noticia, los padres, y la sociedad en general, se muestra muy preocupada con las posibles reacciones que pueden provocar ciertos alimentos en las personas. Lamentablemente, debido a las consecuencias que ha tenido para esta niña, el tema de las alergias alimentarias ha pasado a estar muy de actualidad.